El ultrasonido industrial funciona como una ecografía: ondas sonoras que revelan lo que el ojo no ve. Durante casi tres años de entrenamiento, Jorge Vejar y Marcelo Inostroza, ambos inspectores estructurales en faena Andina, aprendieron a detectar lo invisible, fisuras ocultas en el acero que comprometen la seguridad y confiabilidad de nuestras operaciones. Hoy, con su certificación Nivel II, son verdaderos “médicos de la infraestructura”, capaces de diagnosticar la salud de equipos y estructuras críticas antes de que aparezcan fallas.
“Fue un proceso largo, pero muy satisfactorio en lo personal y profesional”, comenta Marcelo. Rodrigo Soto, Jefe del área Estructural en faena Andina, agrega: “Somos la única faena en Chile con inspectores Nivel II certificados. Lo logramos con esfuerzo, compromiso y orgullo de haber formado especialistas en casa”.


Contar con estos inspectores no solo refuerza la autonomía técnica, sino que eleva los estándares de seguridad y calidad, anticipándose a los problemas antes de que existan. Porque detrás de cada estructura sólida, hay personas que escuchan al acero.






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