Un trabajo colaborativo entre equipos internos y un aliado estratégico permitió aplicar por primera vez la metodología Reliability Centered Maintenance (RCM) en cargadores frontales, optimizando el mantenimiento y fortaleciendo la continuidad operacional.
Que los equipos también tienen “salud” no es una metáfora, con el uso aparecen síntomas, fallas y comportamientos que hay que saber leer a tiempo. Bajo esa premisa, el equipo de Ingeniería y Planificación KMC de la Dirección de Ingeniería y Mantenimiento, llevó adelante la aplicación de la metodología Reliability Centered Maintenance (RCM), enfocada en asegurar que los cargadores frontales y sus motores diésel cumplan las funciones con el máximo nivel de confiabilidad y al menor costo posible.
Durante dos intensas jornadas de trabajo, distintos ingenieros, representantes de faena y especialistas en el soporte de partes y servicio para motores diésel del proveedor Detroit se reunieron para analizar en detalle los modos de falla, ajustar tareas de mantenimiento y revisar qué acciones realmente aportan valor y cuáles solo generan indisponibilidad. Instancia en la que fue clave la participación de Víctor Carrasco, Jefe Nacional de Confiabilidad, y Jorge González, Ingeniero de Soporte al Producto PSG TIER 2. “El objetivo del RCM es quedarnos con lo que el equipo realmente necesita, sacando mantenimientos innecesarios que solo generan indisponibilidad y agregando tareas de mayor relevancia para la operación”, explica Daniel Arancibia, Subgerente de Ingeniería y Planificación.
Este hito marca un antes y un después, no solo por ser la primera vez que se realiza un RCM junto a un aliado estratégico, sino porque abre la puerta a una gestión más inteligente de repuestos, ciclos de mantenimiento y toma de decisiones. Ahora comienza la etapa de implementación, donde todo lo aprendido se traduce en mejoras concretas para la operación.








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