Un viaje por el desierto, la altura y la operación que hoy reúne a 118 colaboradores comprometidos con hacer que las cosas pasen.
Trabajar en Quebrada Blanca es una experiencia que comienza mucho antes de llegar a la faena. A 4.800 metros sobre el nivel del mar, la fortaleza no es solo física, también es mental. Y eso se entiende realmente cuando se vive en primera persona.
El viaje comienza mucho antes de llegar a la faena. Son cerca de cuatro horas y media de ruta hacia el campamento, en un trayecto donde los paisajes van cambiando a medida que avanzamos. El desierto, a ratos silencioso y monocromático, se transforma en un escenario lleno de matices: campos dunares que se dibujan en el horizonte, pequeñas plantas que resisten temperaturas extremas, un salar que refleja el cielo y un bofedal que irrumpe como un oasis inesperado.
En medio del camino, algunas familias de alpacas nos obligan a detenernos. No solo por respeto a la fauna local, sino también por la necesidad de observar, dimensionar que estamos ingresando a un entorno donde la naturaleza impone sus reglas.
El primer control de acceso marca un punto de inflexión. Ya se han superados los 4.000 metros de altura y el aire comienza a sentirse más denso. La respiración cambia y el cuerpo se adapta progresivamente. Pero es al llegar a la faena cuando la experiencia se vuelve completamente distinta: una leve sensación de ingravidez, mareo casi inmediato y el latido acelerado nos recuerdan que estamos en una de las operaciones mineras más extremas del país.
Las temperaturas también juegan su propio papel. Días intensos bajo el sol y mañanas frías que recuerdan que estamos en plena cordillera. En este entorno único, 118 colaboradores de la compañía desarrollan su trabajo turno a turno, demostrando preparación y compromiso.
Quebrada Blanca no es solo una operación en altura. Es una experiencia que une al equipo, que inspira respeto por el entorno y que demuestra que, cuando trabajamos juntos, ningún desafío queda demasiado alto.
Nos encanta dar visibilidad a nuestras operaciones: ¿quieres mostrar tu faena o centro de trabajo? ¡Escríbenos!






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