El Equipo de Soporte Operativo (ESOP), semillero de talento en terreno, es donde Camila Arancibia hoy se forma y proyecta su crecimiento profesional.
Hace tres meses, Camila decidió asumir el desafío de integrarse a ESOP, el Equipo de Soporte Operativo, un programa que funciona como semillero y permite a sus participantes formarse en terreno, recorriendo distintas faenas hasta proyectarse en un contrato permanente. Hoy, en Spence, se está formando en el área electromecánica desde la práctica, marcando además un hito: es la única mujer en este rol. Desde entonces, su rutina ha sido intensa y sin pausas. “Partes con hartos cursos, aprendiendo del área y también de la minera. Siempre estás aprendiendo algo nuevo”, cuenta.

Con un título de técnico en mantenimiento industrial, hoy se desempeña en el área electromecánica dentro de la faena. En paralelo, ha tenido que compatibilizar turnos y la vida con sus tres hijos, Andru (14 años), Amaro (7 años) y Aldo (4 años), en una rutina que exige organización y constancia. “Igual uno piensa ‘¿cómo lo voy a hacer con todo?’, pero lo intenté” y hoy sigue avanzando en ese camino que incluso la llevará a final de año a titularse de Ingeniera Industrial.
En ese proceso, también ha ido cambiando su propia mirada. “A veces una misma se limita antes de empezar, porque cree que no va a poder o que no es para una. Pero estando acá me di cuenta de que no tiene que ver con eso”, reflexiona. Por eso, su mensaje a otras mujeres es claro: “Que se atrevan. Porque uno siempre se queda con la duda, pero cuando lo intentas, te das cuenta de que sí puedes”.








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